THRIVING IN HELL
De nuevo al inicio. ¿O no?
Puedo tener la residencia en menos de un año.
Puedo ser un buen inmigrante.
Escribir más poesía
Pintar literatura
Trabajar en la guardería
Ser un monje
Ser madura
Comprarme un par de lentes
Ser mi propia asistente
Leer, leer y ler
Entre sueño y realidad
Perder
Que afuera
nadie sospeche:
Ser doméstica
Comprar Pan
Y Comprar Leche
Terminar de ver la novela
Criar a un hijo
Y salir entera.
Puedo tener la residencia en menos de un año.
Puedo ser un buen inmigrante.
Escribir más poesía
Pintar literatura
Trabajar en la guardería
Ser un monje
Ser madura
Comprarme un par de lentes
Ser mi propia asistente
Leer, leer y ler
Entre sueño y realidad
Perder
Que afuera
nadie sospeche:
Ser doméstica
Comprar Pan
Y Comprar Leche
Terminar de ver la novela
Criar a un hijo
Y salir entera.
Dar la otra mejilla
Perdidos en el espacio de una casa que se está cayendo a pedazos. El plan es escapar. Le doy 9 a 11 meses, mínimo. La mejor manera de no trabajar. Y, técnicamente, mi hijo puede estar en la lista de espera.
Mi paciencia se derrite, no puedo continuar aquí. Me obsesioné con el botoncito rojo de mi Thinkpad. Está o en la aspiradora, o en algún recóndito rincón de la casa. No lo uso para nada, pero odio ver mi Laptop chimuela, sin su dientito rojo. Creo que es lo mejor. Clavarme en detalles idiotas para no pensar en personas idiotas. Probablemente, ellas piensan que soy una idiota también. Por estar aquí en este limbo que me mantiene exhausta pero de cierta manera alimenta una furia creativa que no dejo estancada. Escribir pintar culero, hacer textiles culeros. No puedo quedarme así. Este intenso nerviosismo viene acompañado de tazas de café y negligencia maternal. Maldito sentimiento de culpa y presión social. Me vale verga, seguiré siendo una autista discapacitada social.
Mi paciencia se derrite, no puedo continuar aquí. Me obsesioné con el botoncito rojo de mi Thinkpad. Está o en la aspiradora, o en algún recóndito rincón de la casa. No lo uso para nada, pero odio ver mi Laptop chimuela, sin su dientito rojo. Creo que es lo mejor. Clavarme en detalles idiotas para no pensar en personas idiotas. Probablemente, ellas piensan que soy una idiota también. Por estar aquí en este limbo que me mantiene exhausta pero de cierta manera alimenta una furia creativa que no dejo estancada. Escribir pintar culero, hacer textiles culeros. No puedo quedarme así. Este intenso nerviosismo viene acompañado de tazas de café y negligencia maternal. Maldito sentimiento de culpa y presión social. Me vale verga, seguiré siendo una autista discapacitada social.