INVENTADA
Propongo lo siguiente:
Nos vamos de viaje a México en 2026, (Un libro dentro de un libro). Mi vida en Escocia no era sufiente. La oscuridad era depresión pura y ver a mis suegros cada tres semanas no era algo me emocionaba por obvias razones...
LLEGAMOS
Ya hay plan, pero la energía se siente ambigua, estaba demasiado cansada para aprehender el momento. EL aeropuerto, en plena remodelación estaba llena de cables pelados en el techo, casi al ras de la corona capilar de mi esposo. Ahhh una amenaza para la seguridad del transeúnte. Me encanta. Fuck the UK. Muy a gusto, muy a gusto, algo exhausta, logro discutir con él y protejo a mi hijo de mis arranques innecesarios de ira alimentados de estrés y cansancio.
Propongo lo siguiente:
Nos vamos de viaje a México en 2026, (Un libro dentro de un libro). Mi vida en Escocia no era sufiente. La oscuridad era depresión pura y ver a mis suegros cada tres semanas no era algo me emocionaba por obvias razones...
LLEGAMOS
Ya hay plan, pero la energía se siente ambigua, estaba demasiado cansada para aprehender el momento. EL aeropuerto, en plena remodelación estaba llena de cables pelados en el techo, casi al ras de la corona capilar de mi esposo. Ahhh una amenaza para la seguridad del transeúnte. Me encanta. Fuck the UK. Muy a gusto, muy a gusto, algo exhausta, logro discutir con él y protejo a mi hijo de mis arranques innecesarios de ira alimentados de estrés y cansancio.
No quiero saber más de estos pendejos.
07.02.2026
Las últimas dos semanas fueron catatónicas, esenciales para fermentar mi odio hacia la falsedad social y me motivan a mantener mi distancia de mi ahora hogar. Recuerdo con ansiedad el filtro con marihuana que dejé en el lavabo del baño y fantaseo con todas las maneras en las que mi suegro los va a encontrar. Fucking Colin, siempre me empuja a la puerta cuando estoy a punto de hacer algo. TRUST NOBODY. Números grandes, sólo cuento el número de veces que Colin me hace reaccionaria a sus acciones y sus comentarios. Pobre. Es mi chivo expiatorio. Los siguientes días se sienten inestables y Pablo odia salir sin nuestra presencia. Tiene miedo y no sabe en dónde estamos ni lo que sucede, pobrecito, corre a nuestra recamára y les dice bye bye a su abuela y a su tío. El pendejo de Víctor se come tres barras de chocolate en un día. Llego con las bolsas casí vacías a Puebla en donde mis vuitrosos familiares esperan con ansia la repartición de regalos poco merecidos. No obstante echan mano de sus talentos y cortesías para apoderarse del mayor número de dulces y galletas disponibles. Me siento como una inútil. Debí haber comprado baratijas y llenar la maleta de 25kg de ellas. Odio un poco a mi hermano por mermar la gostosa selección de dulces que preparé con mesurada antelación gracias a la presión social de mis suegros y familiares cercanos. Sólo quiero quedar bien por una vez en mi puta vida (pensamientos neuróticos que nunca escapan mi indecisión por odiar o amar a la humanidad).
Las últimas dos semanas fueron catatónicas, esenciales para fermentar mi odio hacia la falsedad social y me motivan a mantener mi distancia de mi ahora hogar. Recuerdo con ansiedad el filtro con marihuana que dejé en el lavabo del baño y fantaseo con todas las maneras en las que mi suegro los va a encontrar. Fucking Colin, siempre me empuja a la puerta cuando estoy a punto de hacer algo. TRUST NOBODY. Números grandes, sólo cuento el número de veces que Colin me hace reaccionaria a sus acciones y sus comentarios. Pobre. Es mi chivo expiatorio. Los siguientes días se sienten inestables y Pablo odia salir sin nuestra presencia. Tiene miedo y no sabe en dónde estamos ni lo que sucede, pobrecito, corre a nuestra recamára y les dice bye bye a su abuela y a su tío. El pendejo de Víctor se come tres barras de chocolate en un día. Llego con las bolsas casí vacías a Puebla en donde mis vuitrosos familiares esperan con ansia la repartición de regalos poco merecidos. No obstante echan mano de sus talentos y cortesías para apoderarse del mayor número de dulces y galletas disponibles. Me siento como una inútil. Debí haber comprado baratijas y llenar la maleta de 25kg de ellas. Odio un poco a mi hermano por mermar la gostosa selección de dulces que preparé con mesurada antelación gracias a la presión social de mis suegros y familiares cercanos. Sólo quiero quedar bien por una vez en mi puta vida (pensamientos neuróticos que nunca escapan mi indecisión por odiar o amar a la humanidad).
Llegamos a Puebla
11.02.2026
Un viaje sin contratiempos nos invita a jugar un poco más con las expectativas: Nos toma aproximadamente hora y media salir de Puebla. Llegando nos esperan con comida y cierta hospitalidad que caracteriza a los hermanos de mi mamá. Es tolerable al principio, pero así como el tiempo pasa, esas capas de amabilidad se van desgantando ya que nosotros somos también intrusos en sus dinámicas. Mi esposo forzándome a ser sociable me ha orillado a hacer fiestas sin ton ni son, me emborracho tanto como sea posible, mi cara, reseca, agrietada y llena de pus por dentro y por fuera, expresa el cansancio que mi ágil cuerpo y energético espíritu enmascaran con bromas y constantes quehaceres que al mismo tiempo mantienen mi mente distraída del miedo a morir o de simplemente haber comprado una existencia vana en un país al que no pertenezco obviamente.
Vamos al dentista.
13.02.2026
No es algo que me emociona pero desde noviembre, tengo un pinche hoyo en la muela que no puedo dejar de lamer en las comisuras, me da terror que el dolor qu euna vez no me dejó dormir, regrese. La doctora, es una anciana, amiga de mi mamá que ya había visitado antes, peor esta vez, mi mamá decide quedarse y convertir mi consulta en su confesionario personal. Es desgantante escuchar sus palabras filtradas como las de cualquier ser humano tratando de agradar a su oyente. Historias que son amargas y llenas de resentimiento cuando las elabora para mí, suenan ahora livianas, chuscas e interesantes. Me fascina la manera en la que mi madre adecúa sus narrativas acorde a su ambiente. No quiero tener amigos. Eso genera inconsistencia. Quiero escaparme a la terraza de un desconocido y fumar marihuana sin nadie que me pueda juzgar. Quiero dejar de ser vista por el algoritmo. ¿Cuándo sucedió? que me empeñé en no ser la ermitaña que (aún soy) Cuando me vendí como una vaca al mejor postor. En ese pacto con el diablo que me permite viajar a Nápoli, tener mañanas lentas y fumar marihuana en el baño de un departamento burgués en Edimburgo. Mi esposo, mi diablo y posiblemente último amante que tendré en esta vida.
07.05.2026
Empecé a leer I want to die but I also wanto to eat Tteokbokki. El intro de la novela fue alos 27 minutos. Yo puedo subsitistir de las señales. NO me arrepiento de esatráslucida inspiración de su color. Su aroma, como mohoso, tal vez deficiente aseo, pero la idealización del objeto es lo que lo que hace (y lo mantiene) perfecto. Fue como esa pintura naranja, de un atardecer. Cuando vimos esa pintura llaamada Fling en Oaxaca. Al menos la historia se sigue escribiendo. Sigo de inventada, vulgar y a veces por acciedente, sofisticada.
Fue mucho que procesar
Casi un mes de que regresamos. Pablo fue al kínder, Hubo una transición muy lenta a la vida normal... y laboral. No hay problemas en el mundo. Espero que podamos dormir una noche larga, larga. Una parte de mi me hizo asumir que él no iba a consumir mis pensamientos. Pero cada vez que pienso enesa etapaa, ese verano, creo que él me dio mucho más de lo que yo esperaba.
Al menos es fácil evitarlo. Ver a otras personas, encontrar nuevas pieles, estudiar otras auras como la de una escala contaminada grises impactados en mi cuerpo. No me puedo alejar de todo. Ni de todos. La vida es muy corta, insignificante. Como las cosas están, mi futuro depende de el cánon elegrido. De el performance constante de introducción en sociedad.
La ley de la mediocridad
13.02.2026
No es algo que me emociona pero desde noviembre, tengo un pinche hoyo en la muela que no puedo dejar de lamer en las comisuras, me da terror que el dolor qu euna vez no me dejó dormir, regrese. La doctora, es una anciana, amiga de mi mamá que ya había visitado antes, peor esta vez, mi mamá decide quedarse y convertir mi consulta en su confesionario personal. Es desgantante escuchar sus palabras filtradas como las de cualquier ser humano tratando de agradar a su oyente. Historias que son amargas y llenas de resentimiento cuando las elabora para mí, suenan ahora livianas, chuscas e interesantes. Me fascina la manera en la que mi madre adecúa sus narrativas acorde a su ambiente. No quiero tener amigos. Eso genera inconsistencia. Quiero escaparme a la terraza de un desconocido y fumar marihuana sin nadie que me pueda juzgar. Quiero dejar de ser vista por el algoritmo. ¿Cuándo sucedió? que me empeñé en no ser la ermitaña que (aún soy) Cuando me vendí como una vaca al mejor postor. En ese pacto con el diablo que me permite viajar a Nápoli, tener mañanas lentas y fumar marihuana en el baño de un departamento burgués en Edimburgo. Mi esposo, mi diablo y posiblemente último amante que tendré en esta vida.
07.05.2026
Empecé a leer I want to die but I also wanto to eat Tteokbokki. El intro de la novela fue alos 27 minutos. Yo puedo subsitistir de las señales. NO me arrepiento de esatráslucida inspiración de su color. Su aroma, como mohoso, tal vez deficiente aseo, pero la idealización del objeto es lo que lo que hace (y lo mantiene) perfecto. Fue como esa pintura naranja, de un atardecer. Cuando vimos esa pintura llaamada Fling en Oaxaca. Al menos la historia se sigue escribiendo. Sigo de inventada, vulgar y a veces por acciedente, sofisticada.
Fue mucho que procesar
Casi un mes de que regresamos. Pablo fue al kínder, Hubo una transición muy lenta a la vida normal... y laboral. No hay problemas en el mundo. Espero que podamos dormir una noche larga, larga. Una parte de mi me hizo asumir que él no iba a consumir mis pensamientos. Pero cada vez que pienso enesa etapaa, ese verano, creo que él me dio mucho más de lo que yo esperaba.
Al menos es fácil evitarlo. Ver a otras personas, encontrar nuevas pieles, estudiar otras auras como la de una escala contaminada grises impactados en mi cuerpo. No me puedo alejar de todo. Ni de todos. La vida es muy corta, insignificante. Como las cosas están, mi futuro depende de el cánon elegrido. De el performance constante de introducción en sociedad.
La ley de la mediocridad
Me acuerdo de muchas cosas que hice en la calle y sólo así la sensación de encierro desaparece del presente. Estoy de nuevo en el claustro. Soy un monje budista que apela al silencio, a las limitaciones hasta la abnegación, por así decirlo. Pero una flama que me enciende esta sigilosamente conectada a ese verano. A los pasillos y las caminatas que me impregnaron de ti. Es eso también una de las muchas razonas por las que tengo que perseverar. No a lo físico, sino la obstinación del “si fuera de otra forma” que me regresa al dialogo imposible. Escapar de ello es lo obvio. La realidad es que idealizar al otro es una consecuencia natural del aislamiento y alienación a las que uno renuncia cuando el compromiso previo es legítimo. Lo que se busca es una ilusión que preserve la existencia del atropellado a través de estimulantes y entretenimiento barato. Emoción de estarte esperando. Me mueve.
Despertar a las 4 de la mañana. Dar de comer. Tratar de dormir. Mi vida completa es listas de faena o de las cosas que hago mal. No lo tengo normalizado. Llevármela suave. Sin abusar.
YA SOY UNA SEÑORA
CAÍDA EN PICADA
No somos nada
Alguien del norte
Lo llevó al bajío
El término provinciano
Lo trajo de nuevo
Sí, sí señor,
Estoy familiarizado
Con skincare
Subsuelo
Dolor de espalda
Y
Trabajo Forzado.
No creo que sea el momemnto ideal. Hasta se siente competamente ilegal. me arde la cara no puedo lidiar con el frío y los cambios de clima. Soy una fan del foro de fetiches. TIENES QUE DORMIR. Tenemos que regresar. En algún momento de mi vida cotidiana, encontré estos hallazgos terriblemente inexplicables. En la tarde, siempre tengo hambre. Mi pareja me dice que me la paso pellizcando colaciones y emborrachándome hasta las siete. No sé si es verdad o mentira. Pero es aburrido estar encerrade como un cadáver pudriéndose en vida. Lo bueno de ser vieja es que si uno es lo suficientemente silencioso, es capaz de escuchar sus propias reaccciones químicas: los ácidos estomacales, los estertores de hambre an incomódos en esa junta importantísima, etc.
Amanezco con agruras. Sí subí una foto de esa pintura, pero creo que no es suficiente. Tengo que trabajar más. No sé si ya no seré pintora pero definitivamente puedo segur despepitando. Carreras entrelazadas. Es esa la respuesta? O tener un (otro) hijo?
. Dos personas importantes murieron.